La pena no constituía ni la mitad de sus tormentos. La muerte de su madre desencadenó en ella una pérdida de confianza, cómo si hubiera despertado en medio de la vida sin saber cómo había llegado hasta allí. Cuando nació en otoño la niña, le avergonzaba confesar lo decepcionada que se sentía. Ocultaba sus sentimientos a todo el mundo, incluso a Kevin, y sólo se permitía manifestar las emociones que consideraba oportunas.
Nada es negro
Deirdre Madden
Errata Naturae